Haridián Peñate-Santana, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Francisco Galván-González, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Eric Álvarez-González, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Roi Ogando-González, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Adriana Santana-Lorenzo, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Vicent Alonso-Pons, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Nira Cáceres-Herrera, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Alberto Alemán-Pérez, Servicio de oftalmología, Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (HUGCDN), Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España
Antecedentes: El desprendimiento de retina regmatógeno es la emergencia oftalmológica más frecuentemente tratada con una incidencia mundial de 1 de 10.000 personas al año. Dicha patología, sin tratamiento, produce inevitablemente la ceguera. A pesar de los avances en cirugía vitreorretiniana, el desprendimiento de retina regmatógeno supone una causa importante de morbilidad visual dando lugar a gran parte de las urgencias de retina. La mayor de las preocupaciones de los pacientes en el momento del diagnóstico es saber si recuperarán la visión tras el procedimiento reparador. Objetivos: Analizar los posibles factores pronósticos que se asocian a la agudeza visual postquirúrgica e identificar aquellos que pudieran ser independientes. Método: Realizamos un estudio retrospectivo y se recogieron las siguientes variables independientes: edad, sexo, mejor agudeza visual corregida en el momento del diagnóstico, localización del roto retiniano y estado macular (on-off) y la variable dependiente mejor agudeza visual corregida postquirúrgica. Resultados: Se recogieron datos de los pacientes del hospital de Gran Canaria Dr. Negrín de cinco años consecutivos, obteniéndose 357 casos (218 hombres (61,1%) y 139 mujeres (38,9%) con una media de edad de 57 años. De nuestra muestra, 78 pacientes presentaban el roto en la zona nasal (25,7%), 178 pacientes en la zona superior (58,6%), 139 pacientes en la zona temporal (45,7%), 99 pacientes en la zona inferior (32,6%) y 18 pacientes presentaban un agujero macular (5,9%). La mácula estaba aplicada en 98 pacientes (32,2%) y desprendida en 206 pacientes (67,8%). Conclusiones: La mejor agudeza visual corregida al diagnóstico, la edad del paciente, el género, la localización de los rotos retinianos y el estado macular previo a la cirugía se postularon como posibles factores pronósticos visuales tras un desprendimiento de retina regmatógeno en nuestra área de salud.
Palabras clave: Desprendimiento. Retina. Regmatógeno. Pronóstico. Agudeza visual.